Ya estamos finalizando 3º de Infantil y nos vamos a primaria. Para nosotros el crecimiento no solo se mide en centímetros, sino en pequeños grandes logros del día a día, ponerse la mochila solos, esperar el turno para hablar, ayudar a un compañero, expresar cómo se sienten o atreverse a hacer algo nuevo sin miedo. Mirando atrás, nos damos cuenta de cuánto hemos crecido durante esta etapa de Infantil.
Parece que fue ayer cuando muchos llegaban al colegio con lágrimas en los ojos y la mano de mamá o papá bien agarrada, necesitando un abrazo más antes de entrar en clase. Poco a poco, casi sin darnos cuenta, gracias al cariño y respeto a cada niño, esos primeros miedos se transformaron en seguridad, autonomía y confianza.
En La Salle, en los primeros pasos el equipo educativo siempre tiene un papel fundamental, con paciencia, cariño y dedicación saben guiar cada paso convirtiendo el aula en su lugar familiar, lleno de afecto y creando así el mejor escenario para aprender.
Desde la neuroeducación sabemos que la mejor manera de aprender para los niños y niñas es cuando se sienten seguros, queridos y acompañados. En La Salle, el vínculo, la emoción y la confianza son la base sobre la que se construyen sus aprendizajes. Por eso, cada gesto de calma, cada palabra de ánimo y cada mirada de confianza han ayudado a que sus mentes se abran al descubrimiento, a la curiosidad, y al deseo de aprender para ser mejor persona.
Gracias a todo ello, al final de la etapa las cosas han cambiado, ahora cuesta despedirse cada día del colegio, de los amigos, de las rutinas compartidas y de tantos momentos vividos juntos. Porque entre estas paredes no solo han aprendido, también han crecido, han creado recuerdos y, sobre todo, han encontrado un lugar donde crecer felices y acompañados.
El cole ha sido un espacio de convivencia, aprendizaje y amistad, donde cada conversación, cada juego compartido y cada trabajo en equipo han ayudado a fortalecer vínculos y desarrollar habilidades sociales fundamentales. Aprender a escuchar y respetar, resolver conflictos mediante el diálogo, cuidar de los demás y decir las cosas con cariño son aprendizajes que permanecerán mucho más allá del aula.
Comprender que cada persona es única y que todos tenemos algo valioso que aportar, nos ayuda a crecer no solo como compañeros , sino también como buenas personas.
Desde la neuropsicología infantil, sabemos que el cerebro emocional se desarrolla de manera fundamental en los primeros años de vida, por eso es tan importante en nuestros centros La salle acompañar a los niños con una mentalidad de crecimiento que les permita poner nombre a lo que sienten para aprender a regularlo, y que desde pequeños busquen afrontar los retos con mayor seguridad.
Nuestro día a día siempre ha ido acompañado de experiencias y retos que han despertado la creatividad y la curiosidad para seguir aprendiendo. Porque crecer también significa equivocarse, volver a intentarlo y celebrar cada pequeño avance con ilusión y orgullo. Cada error, cada intento y cada logro, han formado parte de ese proceso en el que estos pequeños han ido haciendo, sintiendo , aprendiendo y sobre todo compartiendo.
Hoy podemos decir con orgullo que hemos crecido y que, con nuestro granito de arena, hemos ayudado a los demás a crecer. Y lo mejor de todo es…
¡Que esto solo es el comienzo!
Post escrito por el Equipo de Infantil de La Salle Maravillas
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