La “calma” es un estado emocional que se caracteriza por la ausencia de estrés, ansiedad y tensión. Es una fortaleza emocional del sujeto que no se deja afectar de un modo negativo por las circunstancias externas.

La educación infantil es una etapa fundamental para el desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños, y por ello nuestra propuesta NCA es crear entornos tranquilos que sean favorables para el aprendizaje y el desarrollo de nuestros alumnos. Los niños que reciben una educación temprana de calidad tienen más probabilidad de ser personas adultas con éxito académico, social y económico.

La calma ayuda a los pequeños a sentirse seguros, a regular sus emociones y a estar receptivos al aprendizaje. Los educadores debemos favorecer la práctica de la paciencia, la empatía y la comprensión. Además de ofrecer espacios para el juego libre y fomentar la resolución pacífica de conflictos, ya que, son estrategias efectivas para crear un ambiente tranquilo.

Educar desde la calma en nuestros centros tiene muchos beneficios tanto para alumnos como para educadores. Algunos de los beneficios son los siguientes:

  • Mejorar el clima escolar: cuando se fomenta un ambiente tranquilo y respetuoso en el colegio, se crea un entorno adecuado para el aprendizaje y la convivencia positiva. Los niños que se sienten seguros y cómodos en un ambiente relajado tienden a tener un comportamiento más positivo y cooperativo.
  • Desarrollo de habilidades sociales: educar desde la calma permite a los niños aprender a gestionar sus emociones, resolver conflictos de manera pacífica y desarrollar empatía hacia los demás.
  • Mayor concentración y rendimiento académico: los niños suelen estar más receptivos y atentos en un ambiente tranquilo, lo que se puede traducir en un mejor rendimiento académico.
  • Fortalece las relaciones entre educadores y alumnos basadas en el respeto mutuo.
  • Mejora de la salud: La calma en el ambiente escolar puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad en los niños, lo que puede tener un efecto positivo en su salud física y mental.

Las prácticas más efectivas para fomentar la calma en la educación infantil son:

  • Establecer rutinas en las acogidas: los niños se sienten más seguros y tranquilos cuando saben qué les espera en su día escolar.
  • Incorporar momentos de atención plena después del recreo.
  • Propiciar que los niños acudan al rincón de la calma del aula para relajarse y calmarse.
  • Enseñar técnicas de resolución de conflictos.
  • Fomentar el juego tranquilo: construir con bloques o jugar con plastilina proporciona momentos para el juego tranquilo, fomenta la creatividad y ayuda a los niños a encontrar un momento de calma.
  • Disfrutar de la música relajante imitando gestos y trabajando de manera manipulativa diferentes actividades.

 

“Una mente en calma trae fuerza interior y confianza en uno mismo, por eso es muy importante para la buena salud”.

Dalia Lama.

Post escrito por el Equipo de Infantil de La Salle San Ildefonso